Un filólogo dedicado a la cocina.
¿Un filósofo dedicado a la cocina?
Es la pregunta de siempre, y el diálogo que sigue es casi siempre similar.
-No, no soy filósofo, soy filólogo.
-¡Filólogo! Ah. ¿y qué es un filólogo?
Y ahí viene lo de siempre. Cómo explico lo que es un filólogo.
La mejor salida es decir que es lo mismo que un lingüista. La mejor definición, la más precisa, como casi siempre es la de la Real Academia: un filólogo” estudia una cultura tal como se manifiesta en su lengua y en su literatura, principalmente a través de los textos escritos.”
A mi camino de la filología llegué a través de la literatura. Pero fue el lado más lingüístico y la casualidad las que me llevaron a la filología, a través de un proyecto de investigación que cambió mi vida: el Atlas Lingüístico del Ecuador. Me pasé viajando a lo largo y ancho de mi país por más de 10 años, grabando largas entrevistas de más de seis horas que hablaban de los más variados temas, entre ellos la alimentación, por supuesto.
De igual manera que como llegué a la filología he llegado a la cocina. Luego de 10 años de trabajo como profesor y editor para varias universidades ecuatorianas y de los Estados Unidos, y de una una vida de estudiante y profesor en Quito, Portland (Oregón) y Madrid, terminé inscrito en el curso de Gastronomía y Arte culinario de Le Cordon Bleu, en Lima. A trancas y barrancas me vine a vivir a Miraflores y luego a Barranco con mi esposa y mi gato. Ya son casi 2 años y medio en este nuevo camino.
Cuando llegué a los fogones tuve una sensación de pérdida, porque había renunciado a la fonética, a la gramática, al la lexicología, a la geolingüística, a cambio de esta nueva vida, mucho menos abstracta y mucho más física y material que la de filólogo. No sabía para qué me serviría el haber explorado a fondo el idioma y con él la historia y toda la realidad, que es lo que finalmente trata de reflejar el lenguaje. ¡Una inmensa pérdida!
Pero luego de este tiempo he visto que las disciplinas, pero sobre todo las herramientas de la filología son de gran utilidad para hacer investigación gastronómica.
En este blog trataré de utilizar estas herramientas para comentar algunas inquietudes gastronómicas que han ido surgiendo en mi nueva vida de cocinero. El blog estará dividido en tres secciones en las que se tratarán temas históricos, (en la sección De viaje por el tiempo), temas de cocina e ingredientes de los Andes y del mundo (en la sección De viaje por el mundo) y compartiré la información culinaria que juzgue interesante (en la sección De viaje por la web).